Cuando hablamos de inicio de la alimentación complementaria, nos referimos al momento en el que el lactante deja de tomar exclusivamente leche -ya sea materna o adaptada- y empieza a probar nuevas comidas.
Ese momento ocurre en torno al sexto mes, y, para poder empezar con seguridad, hay cuatro hitos en el desarrollo que tu bebé tiene que haber alcanzado:
- Que se pueda mantener sentado. Puede ser con ayuda de cojines en la trona, pero tiene que ser capaz de mantener la postura sin irse hacia los lados.
- Tener interés por la comida. Querer coger la comida, llevarse los alimentos a la boca, seguirlos con la mirada o señalarlos.
- Ser capaces de coger la comida y llevarla a la boca. Aunque sea de una forma rudimentaria con el puño, empezar a tener la coordinación ojos-mano-boca.
- No tener reflejo de extrusión.
De este último es el que os vamos a hablar en este artículo, ya que es esencial que haya desaparecido para que tu bebé sea capaz de tomar alimentos sólidos.
¿En qué consiste el reflejo de extrusión?
La definición de la AEP del reflejo de extrusión, en relación con la alimentación complementaria, dice que: el reflejo de extrusión es la expulsión de alimentos no líquidos con la lengua. Es también un mecanismo de defensa muy importante en los bebés que les ayuda a evitar ahogamientos y que hace que la lengua expulse cualquier cuerpo extraño que entra a la boca, evitando así que pase a la garganta y pueda provocar una obstrucción de las vías respiratorias.
Este reflejo se hace muy evidente en los bebés que no quieren el chupete y lo expulsan con la lengua en cuanto entra en la boca, o en los que rechazan el biberón. Suele desaparecer de forma natural entre los 4 y los 6 meses, aunque cada bebé tiene su ritmo, y puede mantenerse por más tiempo.
¿Cuál es su función?
La función de este reflejo es la de proteger el cuerpo, así que es muy positivo si tu bebé la presenta.
Si te estás planteando la alimentación con método Baby Led Weaning, tendrás que esperar a que este reflejo desaparezca del todo. Pero si tu pediatra te ha recomendado empezar la alimentación complementaria entre los 4 y los 6 meses y tu bebé aún lo presenta, puedes probar de ofrecer los cereales en biberón o los purés con texturas más líquidas.
Los tarritos de frutas sin grumos y con textura suave también van a ayudar a que no se active este reflejo, pero ten paciencia, si tu bebé hace arcadas cuando entra la cuchara en la boca es que este reflejo no ha desaparecido del todo.
No hay que confundir los movimientos de rechazo de la cuchara con que no tenga hambre, ten paciencia porque no es cuestión de hambre ni de sabor.
Piensa que es un mecanismo de protección que desaparecerá por sí mismo en poco tiempo. Prueba a dejarle jugar con la cuchara con la que vas a darle de comer, y ver si se la lleva a la boca, pero ten presente que tu peque no podrá tomar alimentos sólidos hasta que este reflejo no haya desaparecido del todo.
¿A qué edad se va o cómo saber si tu peque ya no lo tiene?
Siempre respetando el ritmo de desarrollo de cada bebé, este reflejo desaparecerá por sí mismo alrededor de los 6 meses, puede ser antes o puede ser algo después. También es posible que este reflejo aparezca cuando le das de comer con la cuchara, pero que tu bebé sí que tolere tomar alimentos diferentes a la leche con alguna tetina fisiológica que se asemeje al pezón materno.
Si tu bebé presenta reflejo de extrusión con biberón o chupete, puede que tengas que encontrar la forma y el material adecuado que mejor tolere.
No es recomendable retrasar la introducción a la alimentación complementaria más allá de las 26 semanas de edad, ya que puede aumentar el riesgo de problemas nutricionales, como el déficit de hierro y de zinc, así como aumentar el riesgo de que aparezcan alergias e intolerancias alimentarias o mayor posibilidad de tener alteración en las habilidades motores orales.
Consulta al profesional de pediatría que realiza el seguimiento de tu bebé, si este no acepta alimentos diferentes a la leche.